HOME
  Historia
  Misión
  Autoridades
  Nuestros centros
  Dirección Científica
  Staff Médico
  NUESTROS SERVICIOS
   Información Médica
   Tratamientos
   Investigación
   Protocolos
   Interconsultas
   DOCENCIA
   Residencia
   Pasantias y Rotaciones
  SERV. A LA COMUNIDAD
   Programa Sangre
   Transfusión sanguínea
   Ética
   Modalidades
   Requisitos
   Protección donante
   Ventana Serológica
   Exclusiones
   Consejos
   Registro de donantes
   Plaquetas
   M.I.S
   Acción social
  EVENTOS
   Famosos por la vida
   Carlos Pellegrini 2009
   Feria virtual solidaria
   Redondeo de Vuelto
   Otras acciones
  COMO COLABORAR
   Fondo Fundaleu
   Celebrar con donaciones
   Voluntariado
  FUTÚROS CONGRESOS
  PUBLIC. CIENTIFICA
   Libros y Capítulos
   Abstracts presentados a
   Congresos
   Publicaciones Médicas
  TESTIMONIOS
  SITIOS UTILES
  CONTACTO

Marco ético que rige la donación voluntaria de sangre

Voluntario: hay una diferencia sustancial entre la donación por reposición, que implica en cierto modo una presión social y la donación voluntaria. Difícilmente una persona pueda negarse a donar sangre cuando surge una necesidad en su familia o en su núcleo de amigos, o colegas de trabajo. En cambio, el donante voluntario, es aquella persona que por diferentes razones, comprendió que el otro tiene una necesidad, y donar sangre puede ser un modo de responderle al prójimo. Esto significa que luego de una elaboración, tomó el compromiso de donar sangre de manera sostenida durante el curso del año.

Gratuito: no se debe recibir ningún tipo de compensación económica por donar sangre. Esto, además de sustentarse en una base moral, responde a una cuestión de seguridad transfusional. Hay personas que, según criterio médico, no pueden donar sangre porque podría implicar un riesgo para el receptor. En caso de tener una motivación económica, difícilmente responda con veracidad al cuestionario confidencial que precede la donación de sangre.

Anónimo: La donación de sangre es universal y esto nos lleva a una reflexión acerca de no tener en cuenta "para quién" sino, que simplemente "hay alguien" con una necesidad imperiosa de sangre para poder continuar con su tratamiento, para poder afrontar una cirugía o para estabilizar una situación de emergencia debido a un accidente.
Por eso, es indistinto que sea un hombre o una mujer, un niño o un adulto, lo importante es registrar que hay una persona que para poder seguir adelante necesita una transfusión de sangre. El anonimato tiene una doble función: el receptor no conocerá la procedencia de la sangre que le han transfundido y el donante no tendrá acceso a conocer la identidad del receptor. Esto responde, entre otras cosas, a la confidencialidad de la información.

Desinteresado: también por razones de seguridad transfusional, el único gran incentivo que debe tener la donación de sangre es la gratificación personal luego de haber sido un vehículo para colaborar a salvar la vida de una persona. Esto responde a que en caso de que el donante tenga otra motivación, difícilmente responda con total veracidad al cuestionario confidencial y se autoexcluya.

Site desarrollado por bmdc