Información Médica - Enfermedad de Hodgkin

Hoy en día, el Linfoma de Hodgkin puede ser curado. Este tipo de cáncer linfático puede ser controlado en más del 90% de los casos cuando se los diagnostica al comienzo de la enfermedad. En aquellos casos en los que se diagnostica la enfermedad en una etapa más avanzada, más del 70% puede obtener años de vida productiva y cura si siguen un tratamiento adecuado.

El Linfoma de Hodgkin tiene dos picos de incidencia: uno en personas entre los 15 y 30 años y el otro entre los 55 y 70 años. El Linfoma de Hodgkin es un tipo común de linfoma y comprende un quinto de todos los cánceres del sistema linfático.


¿Qué es el Linfoma de Hodgkin?

El linfoma de Hodgkin se produce en el sistema linfático, que consiste en una red de pequeños vasos que conectan cientos de ganglios o nódulos del tamaño de un poroto. Un fluido claro -denominado linfa- circula a través del sistema, que se extiende de la cabeza a los pies por todo el cuerpo.

La composición del fluido varía, pero está principalmente formado por glóbulos blancos, la mayoría linfocitos. La actividad de las células en los ganglios linfáticos cumple un papel primordial en la defensa del organismo contra infecciones, bacterias, venenos u otros agentes que producen daño.

Los glóbulos blancos matan, rodean, destruyen o desarman a las materias ajenas al cuerpo. En presencia del linfoma de Hodgkin, una célula del sistema inmunológico denominada linfocito sufre una transformación que la vuelve nociva e inefectiva. Se multiplica, separando y dañando el funcionamiento de los glóbulos blancos normales.

El ganglio o nódulo linfático se agranda. Durante este proceso, se produce una merma en el funcionamiento del sistema inmunológico que puede ser más severo cuando la enfermedad se ha diseminado. La deficiencia inmunológica puede hacer que una persona se vuelva más susceptible a cierto tipo de infecciones. Si la médula ósea ha sido afectada, pueden producirse anemia u otros cambios en las células de la sangre.

Muchos expertos creen que el Linfoma de Hodgkin comienza en un ganglio o nódulo linfático. Luego, las células malignas se transportan por la red linfática, una red de vasos que conectan a todos los ganglios linfáticos. Cuando la enfermedad está en una etapa avanzada, pulmones, hígado, bazo y la médula ósea pueden ser afectados.

La enfermedad puede afectar otros tejidos cuando las células anormales se diseminan desde los ganglios linfáticos a través de los vasos linfáticos o los vasos sanguíneos. La célula atípica por la cual se identifica a la enfermedad es la célula Reed Sternberg. Se piensa que es una célula que deriva de un linfocito B. Un patólogo puede realizar un diagnóstico cuando encuentra a la célula Reed Sternberg junto con otros patrones de células anormales características de la enfermedad en un ganglio linfático.


Causas y Factores de Riesgo:

Se desconocen las causas directas. En algunos casos, se ha establecido una conexión con el virus de Epstein-Barr y otros virus. El Linfoma de Hodgkin no es contagioso ni hereditario. No tiene ninguna relación con hábitos de vida, sustancias tóxicas, etc.