Consejos

Consejos pre-donación

  • No hace falta estar en ayunas para donar sangre, salvo de lácteos y grasas (puede tomar té, café, mate, con azúcar y sin leche; frutas o jugos y galletitas de agua con mermelada).
  • No tomar aspirinas por lo menos 72hs antes de la donación de plaquetas, ya que éstas las inactivan, perdiendo su poder terapéutico.
  • Es necesario haber dormido al menos 6 horas antes de donar sangre.
  • Concurra con su DNI/ CI/ LE/ LC/ PASAPORTE (en caso de extranjeros).
  • Si previo a la donación se le manifestara algún tipo de infección (fiebre, diarrea, etc.), como así también la toma de alguna de medicación, por simple que esta parezca, debe ser comunicada al Servicio de Hemoterapia durante la entrevista confidencial.

 

Consejos post-donación

Donar sangre no representa riesgo alguno ya que se utiliza material estéril, descartable y de uso único. A continuación, enumeramos algunos consejos para que tenga en cuenta luego de haber donado sangre:
Evite fumar por una hora.

  • Tome más líquido de lo habitual, no bebidas alcohólicas.
  • En caso de sentirse mareado, coméntelo a algún miembro del Servicio de Hemoterapia y procure acostarse con los pies elevados.
  • No retire su apósito hasta pasadas 4 horas, ya que podría presentarse un hematoma en el lugar de la punción que puede tardar hasta 7 días en desaparecer por completo.
  • Los esfuerzos físicos y la gimnasia pueden provocarle náuseas, mareos y dolor de cabeza, por tal motivo, le recomendamos evitar los mismos por 24 hs luego de la donación.
  • Puede ocurrir que Ud. se encuentre incubando alguna enfermedad en el momento de la donación de sangre y que por encontrarse en el período de ventana serológica la misma no se detecte en los análisis que se realizan en forma sistemática. Por eso, si dentro de los 7 días posteriores a su donación se le manifiesta cualquier tipo de infección, por banal que esta parezca, comuníquese con el Servicio de Hemoterapia donde haya realizado la donación.

 

Protección del donante y del receptor

Donar sangre no representa ningún riesgo si el donante cumple con los requisitos necesarios. El buen estado de salud se verifica a través de una entrevista confidencial donde se evaluará si la persona es apta para efectuar la donación. De esta manera, aquellas personas que padezcan afecciones respiratorias, renales, cardíacas, hepáticas, bajo hematocrito, alta o baja tensión arterial y otras, estarán impedidas para donar a fin de evitar cualquier tipo de consecuencia o descompensación que la donación de sangre pueda ocasionarle.

Durante la entrevista confidencial al donante y, sobre la base de las respuestas de un cuestionario exhaustivo, un especialista decidirá si el donante es apto para ofrecer su sangre o si es diferido temporaria o definitivamente, de acuerdo al criterio médico.
Se tiene en cuenta además, si el donante padece enfermedades infecciosas transmisibles por vía sanguínea, gripe, resfrío, fiebre, si toma medicamentos, aspirinas y de la misma manera, se consulta al donante acerca de sus hábitos y vida personal: viajes, vida sexual, utilización de drogas. Esto se debe a que estas situaciones pueden haberlo expuesto a un agente infeccioso. Una de las claves para la seguridad del paciente, es la franqueza del donante en el momento de la entrevista. Durante esta entrevista, la sinceridad en las respuestas es el único medio posible para determinar si hay riesgos de infección o si han existido comportamientos de riesgo.