Nutrición
La nutrición de los pacientes oncológicos, se ha transformado en un aspecto central del cuidado de los mismos, no sólo por las implicancias pronósticas, la posibilidad de reducir complicaciones especialmente infecciosas, sino también, porque es un aspecto central de la calidad de vida de nuestros pacientes.
A tal efecto, como parte integrante del equipo de salud, el Servicio de Nutrición centra estos aspectos en los siguientes objetivos:
Objetivos del Servicio de Nutrición:
Los requerimientos nutricionales están incrementados, en los pacientes que reciben quimioterapia, debido al catabolismo producido por este tratamiento. Nuestro propósito, es llegar a cumplimentar el aporte calórico necesario para cada paciente
En el caso de pacientes trasplantados, hay estudios que indican que el bajo peso tiene una alta mortalidad, en un período pos-trasplante inmediato. Esto es debido a que la pérdida de peso se correlaciona con pérdida de proteínas, que incluye la disminución de la masa muscular y problemas respiratorios. Por lo tanto, es necesario el seguimiento de estos pacientes antes, durante y después del trasplante, para evitar el descenso de peso y la correspondiente pérdida de masa muscular y desnutrición.
Náuseas, vómitos, anorexia, mucositis, injerto contra huésped, diarrea, síndrome de malabsorción, son algunos de los efectos colaterales del tratamiento, por eso nuestro objetivo es el soporte nutricional, a través de una dieta hipercalórica con colaciones, para evitar la pérdida de peso
Teniendo en cuenta las largas estadías en nuestra Institución y lo agresivo de los tratamientos que reciben, lo principal para nosotros es brindar una alimentación acorde a los hábitos y gustos del paciente, sin dejar de priorizar una buena nutrición
En el caso de los pacientes inmunocomprometidos, se les brinda una alimentación con la mínima carga microbiana, para evitar las enfermedades transmitidas por alimentos, que es un factor más de complicaciones infecciosas y mortalidad. Complementando esto último, se promociona la capacitación y perfeccionamiento del personal encargado del proceso de elaboración y servicio de alimentos.
Encontrará a continuación un listado de alimentos permitidos, como así también, alimentos no recomendados.
De todos modos, se sugiere consultar a su médico o nutricionista especializado, quien le indicará la dieta más adecuada durante su tratamiento.
Leche: fluida o en polvo, pasteurizada. Conservarla siempre refrigerada en recipientes con tapa. La leche en polvo una vez abierta, debe ser conservada en lugar seco y reconstituida con agua hervida.
NO CONSUMIR LECHE CULTIVADA O BIOLÓGICA O RECIEN ORDEÑADA O SIN PASTEURIZAR.
Yogur: entero o descremado o con frutas o con cereales.
NO CONSUMIR YOGUR CON PROBIOTICOS.
Quesos: se pueden consumir todos los tipos de quesos, salvo los madurados con hongos. Los quesos frescos deben conservarse refrigerados y envueltos. Es conveniente sólo comprar lo que se va a consumir para evitar el crecimiento de hongos.
NO CONSUMIR QUESO TIPO ROQUEFORT, CAMEMBERT O QUESOS MADURADOS CON HONGOS.
Huevo: consumirlos bien cocidos y frescos. No deben lavarse hasta el momento de ser utilizados, ya que desaparece una película protectora que resguarda los poros de la cáscara.
NO CONSUMIR HUEVO FRITO, POCHE O MAL COCIDO.
Fiambres y embutidos: sólo consumir jamón cocido, preferentemente envasado al vacío.
NO CONSUMIR NINGUN OTRO TIPO DE FIAMBRES NI EMBUTIDOS (SALCHICHAS, CHORIZOS, MORCILLAS).
Carnes: consumirlas bien cocidas y conservarlas con suficiente frío. Puede ser freezada sin recongelar porque esto aumenta el riesgo de contaminación. También hay que tener en cuenta no freezar la carne cocida, sino cruda.
NO CONSUMIR CARNES CRUDAS O MAL COCIDAS. NO CONSUMIR ACHURAS.
Verduras: consumirlas todas bien cocidas o en conservas al vacío. Controlar que las latas no estén hinchadas ni abolladas. Se puede consumir verduras freezadas pero para consumirlas, hervirlas en agua ya hervida.
NO CONSUMIR CONSERVAS CASERAS NI VERDURAS CRUDAS. TAMPOCO CONSUMIR CHAMPIGNONES.
Frutas: consumirlas cocidas, en dulces, conservas al vacío, jugos pasteurizados o envasados.
NO CONSUMIR FRUTAS CRUDAS, NI FRUTAS SECAS DEL TIPO NUECES, AVELLANAS, ALMENDRAS. NO UTILIZAR CONSERVAS CASERAS.
Cereales y pastas: deben consumirse todas bien cocidas. En el caso de las pastas compradas rellenas, sólo deben consumirse las rellenas de ricota. Se permite consumir pastas con rellenos caseros.
NO CONSUMIR PASTAS RELLENAS DE VERDURAS O POLLO O CON NUEZ QUE SEAN COMPRADAS. TAMPOCO CONSUMIR PIZZA NI AMASADOS CON LEVADURA. NO CONSUMIR CEREALES NI GRANOS SIN COCCION.
Pan y derivados : consumir los envasados o en el caso de los frescos, deben calentarse en el microondas o el horno (tostadas). En el caso de las galletitas, consumir preferiblemente las envasadas. Las facturas deben calentarse igual que el pan fresco. Se prefieren las tortas o masas caseras.
NO CONSUMIR PAN FRESCO, GALLETITAS NO ENVASADAS, TORTAS DE PANADERIA, FACTURAS O MASAS.
Aceites y grasas: se recomienda evitar frituras.
Condimentos y adherezos: consumir sólo condimentos deshidratados y mayonesa pasteurizada. De ser posible, agregar los condimentos al comenzar la preparación, para evitar todo tipo de contaminación.
NO CONSUMIR PIMIENTA, MAYONESA CASERA, CHIMICHURRI, KETCHUP, SALSA GOLF, ADEREZOS CASEROS, NADA CRUDO.
Infusiones: las infusiones deben ser realizadas con agua hervida y potable.
NO CONSUMIR MATE CEBADO, NI SOLO NI ACOMPAÑADO.
Azúcar y dulces: NO CONSUMIR DULCES CASEROS
NI MIEL DE CAMPO .
Helados: consumirlos envasados individualmente, tipo palito de agua o copa de helado.
NO CONSUMIR HELADOS ARTESANALES.
Bebidas: consumir jugos envasados o pasteurizados, preferentemente envases chicos. Consumir agua mineral
de marca conocida.
NO CONSUMIR JUGOS EXPRIMIDOS, AGUA DE LA CANILLA O CORRIENTE, ALCOHOL, CERVEZA.
Es conveniente que Ud. tenga en cuenta:
La comida debe ser elaborada y consumida en el momento, lo que se permite es que se mantenga un día en la heladera en un tupper, o envuelta en papel film.
No consumir alimentos en la vía pública o en restaurants o bares.
Refrigerar los alimentos en la heladera en el momento de su apertura.
Sólo consumir alimentos elaborados en la casa (salvo indicación especial de la nutricionista).
Evitar comidas muy condimentadas o fritas.
En el caso de refrigerar comida, guardarla en un tupper
o envuelta con papel film, para evitar la contaminación con otros alimentos.
Evitar el alcohol.
Se recomienda, en lo posible, realizar varias comidas en el día para evitar el descenso de peso. Consulte a su médico.
DIETAS VARIAS A SEGUIR CON EL TRATAMIENTO.
Esta Guía contiene la información necesaria para ayudarlo a sobrellevar los problemas de alimentación que puedan surgir como consecuencia del tratamiento.
¿Qué hacer en caso de diarrea?
Ante todo, en caso de diarrea, consulte a su médico. A continuación, y en función de la indicación del médico, se detallan algunas recomendaciones.
No consumir alimentos con fibra: pan de salvado, galletitas de salvado, copos de cereal, cereales integrales, verduras de hoja, verduras crudas, frutas crudas.
Consumir abundante líquido por día (infusiones, caldos, sopas).
Es preferible realizar varias comidas diarias para evitar el descenso de peso.
Infusiones: sólo té.
Bebidas: evitar gasificadas. Sólo agua o gatorade de manzana. No consumir alcohol.
Quesos: consumir sólo los blandos tipo port salut, ricota, queso blanco. Evitar los muy condimentados.
Leche: preferentemente descremada. De ser posible, consumir leche sin lactosa fluída o en polvo.
Dulces: sólo jalea de membrillo o mermelada de
manzana. Consumir preferentemente edulcorante o poca cantidad de azúcar.
Verduras: sólo consumir papa o zanahoria cocida.
Frutas: sólo manzana cocida o banana, si la dieta se lo permite.
Pastas: simples o las rellenas de ricota, con manteca o aceite, sin salsas.
Postres: sólo gelatina o queso y dulce de membrillo.
Evitar comidas con temperaturas extremas, o muy condimentadas.
Panadería: pan común o lactal y galletitas de agua.
¿Qué hacer en caso de constipación?
Ante todo, en caso de constipación, consulte a su médico. A continuación, y en función de la indicación del médico, se detallan algunas recomendaciones.
Consumir abundante líquido por día.
Consumir alimentos con fibra: cereales integrales, copos integrales, verduras y frutas crudas.
Las verduras se deben consumir de todo tipo y color, preferentemente de hoja verde.
Se recomienda consumir frutas de todo tipo y color y, si la dieta lo permite, consumir las cítricas. En el caso de manzana o duraznos u otra, consumir con cáscara bien lavadas.
Se recomienda el yogurt.
Infusiones: preferentemente mate cocido o café.
Evitar el alto consumo de quesos.
Dulces o mermeladas: de todo tipo de frutas.
Postres: compotas de frutas, preferentemente de ciruelas.
Utilizar leche con fibra.
¿Qué hacer en caso de náuseas y vómitos?
Ante todo, en caso de náuseas y vómitos, consulte a su médico. A continuación, y en función de la indicación del médico, se detallan algunas recomendaciones.
Realizar en lo posible, comidas frecuentes y pequeñas porciones.
Evitar beber líquidos junto con las comidas.
No cocinarse uno mismo las comidas, ni estar cerca del lugar donde se elaboran.
Evitar alimentos con fuerte olor (pescado, repollo, etc..)
Consumir alimentos frescos y templados, no temperaturas extremas.
Aumentar la ingesta de líquidos.
Evitar alimentos preferidos.
Evitar alimentos muy condimentados y de alto contenido graso.
Evitar la ropa ajustada cuando come.
No comer fritos ni comidas muy dulces.
En el caso de vómitos, siempre probar tolerancia con líquidos y no con temperaturas extremas.
¿Qué hacer en caso de falta de apetito?
Ante todo, en caso de falta de apetito, consulte a su médico. A continuación, y en función de la indicación del médico, se detallan algunas recomendaciones.
Adicionar calorías extras con crema de leche, leche en polvo entera, queso de rallar, jugo de frutas, miel, manteca, frutas secas, helados.
Consumir los medicamentos con leche y jugos.
Experimentar nuevas recetas.
Consumir con mayor frecuencia, pequeñas porciones de alimentos.
Consumir alimentos altamente calóricos y de alta densidad proteica.
Evitar alimentos de bajo valor calórico (gelatina, soda, agua).
No consumir líquidos junto con las comidas para evitar el problema de la saciedad temprana.
Variar el color y sabor de las comidas.
¿Qué hacer en caso de mucositis?
Ante todo, en caso de falta de mucositis, consulte a su médico. A continuación, y en función de la indicación del médico, se detallan algunas recomendaciones.
Comer alimentos blandos o procesados. Es mejor licuar después de cocinar así se mantiene mejor el sabor y el valor calórico.
Lubricar los alimentos con salsas suaves, crema de leche, aceite o leche.
Evitar alimentos secos (tostadas), irritantes o picantes.
Evitar alimentos calientes, preferentemente, de templados a fríos.
Consumir pequeñas porciones y tragar lentamente.
Utilizar caramelos ácidos sin azúcar.
Cortar la comida en trozos pequeños.
Utilice un sorbete o pajita para beber los líquidos.
Importante: la información contenida en este
artículo, son consideraciones generales. Cada paciente debe ser controlado en forma individual, siguiendo las indicaciones del médico de cabecera.
Ante cualquier consulta puede contactarse con la Licenciada Valeria Grassi vgrassi@fundaleu.org.ar |