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Trasplante Autólogo de Células Progenitoras Hematopoyéticas: "Una batalla por la vida "

Generalidades:

Las enfermedades oncológicas y oncohematológicas requieren en general tratamientos con drogas citostáticas para lograr su curación. A pesar de ello, en algunos casos, dicho tratamiento necesita ser más intensivo para alcanzar ese objetivo.

A raíz de ello, se ha desarrollado un procedimiento denominado Trasplante Autólogo de Células Progenitoras Hematopoyéticas, cuyo objetivo es utilizar un grupo de drogas citostáticas que tienen una alta eficacia en el tratamiento de estas enfermedades. Para poder realizarlo, primero se deben obtener las células madres de la médula ósea, luego se aplican altas dosis de quimioterapia, y posteriormente se reinfunden las células previamente recolectadas. En pocos días formarán una nueva médula ósea activa. De esta forma las nuevas células que son reinfundidas, no son dañadas por las altas dosis de quimioterapia.

Este procedimiento es hoy en día una práctica médica muy común y existen más de 500 centros en el mundo que lo realizan, FUNDALEU es uno de ellos.
Principalmente se utiliza en algunos pacientes con linfoma, leucemia, mieloma múltiple y algunos tumores sólidos, de acuerdo al criterio médico.

Movilización y recolección de las células progenitoras hematopoyéticas.

Para poder realizar la recolección de las Células Progenitoras Hematopoyéticas, en primer lugar se debe incrementar su número, y luego lograr que salgan en forma masiva desde la médula ósea hacia la sangre periférica. Esto se logra utilizando la combinación de la quimioterapia y el factor estimulante de colonias granulocítico, un producto que se utiliza para acelerar la producción de los leucocitos. El mismo se aplica por un período que varía de acuerdo a cada esquema de quimioterapia que esté utilizando el paciente. Luego de la quimioterapia, esta vacuna ayudará a la médula ósea a producir gran cantidad de leucocitos, pero los mismos pueden caer en forma significativa, y en algunos casos, puede haber algún registro febril. Debido a ello, el paciente requerirá tratamiento con antibióticos en forma ambulatoria o internado.

Una vez que la médula ósea comienza a recuperarse y los leucocitos se elevan en la sangre, se procede a realizar la recolección de las Células Progenitoras Hematopoyéticas a través de un procedimiento llamado leucoaféresis. Este procedimiento puede requerir la colocación de un catéter.

El procedimiento de leucoaféresis tiene una duración de aproximadamente 6 horas y puede variar de acuerdo al peso del paciente. Para obtener un número suficiente de células, el procedimiento puede realizarse en uno o dos días, habitualmente en forma ambulatoria.
Una vez obtenidas las células, se procede a su congelamiento, previo estudio y procesamiento de las mismas. Dicho congelamiento se realiza en un tanque de nitrógeno líquido a -196°C donde permanecerán hasta el momento del trasplante.

Estudios a realizar antes del trasplante.

Luego de realizar la recolección de las células, el médico solicitará al paciente una serie de estudios que tienen por objeto conocer con mayor precisión el estado funcional de sus órganos.

Altas dosis de Quimioterapia con infusión de células progenitoras hematopoyéticas.

Una vez concluida la etapa de estudios y consultas, el paciente se internará para iniciar la etapa del trasplante propiamente dicho.
Internado, se le realizarán estudios de sangre en forma rutinaria y se le colocará un catéter. A través del mismo, recibirá toda la medicación parenteral (citostáticos, antieméticos, antibióticos, analgésicos, líquidos, transfusiones, etc.).

Luego de la colocación del catéter, se iniciará el tratamiento con altas dosis de quimioterapia, que será de duración variable, según la enfermedad de base. Para prevenir las náuseas y vómitos inducidos por la quimioterapia, se le suministrará medicación específica. Durante los primeros días, junto con la quimioterapia, será necesario recibir abundante aporte de líquido por vía parenteral, que se utiliza para proteger a los órganos del efecto tóxico de las drogas, esto le producirá un incremento importante del volumen diario de orina.

Hasta el momento de la infusión, el paciente permanecerá sin aislamiento en una habitación común, y luego de recibida la quimioterapia, tendrá 24 horas de descanso con abundante hidratación por el catéter. Por lo general, al día siguiente, se traslada al paciente a una habitación de aislamiento con restricción de visitas y recibe la reinfusión de sus células progenitoras. Estas serán previamente descongeladas y lavadas para retirar todos los productos que se le agregan antes de su congelamiento.
Durante la infusión podrá percibir calor, picazón o sabor extraño en la boca, que serán atenuados con medicación específica.

A partir de ese momento, la médula ósea vieja comienza a ser eliminada por efecto de la quimioterapia recibida, y las células progenitoras infundidas se anidarán en el hueso para iniciar la formación de la nueva médula ósea. El paciente recibirá antibióticos en forma preventiva, para disminuir las posibilidades de infecciones. A pesar de ello, con la disminución de los leucocitos puede tener fiebre, motivo por el cual se realizarán diversos cultivos para aislamiento del germen causal, además de radiografías y otros estudios, e iniciará un tratamiento con antibióticos específicos. También durante este lapso, los glóbulos rojos y plaquetas podrán disminuir. Esto hará posible la indicación de transfusiones. A este período se le denomina aplasia post-infusión.

Durante estos días hasta la recuperación de los neutrófilos, se puede presentar decaimiento general, cansancio, diarrea, mucositis (despulimiento generalizado de la boca y la garganta), pérdida del apetito y dolor al tragar. Previo a esto, una consulta odontológica será de gran utilidad para informarse acerca de la higiene bucal y el estado de la boca. Además, se indicará una dieta apropiada con un ajuste calórico diario.

El alta será indicado por el médico, y por lo general se da una vez alcanzada una cifra mínima de neutrófilos en sangre y no existiendo una infección activa que requiera antibióticos parenterales, o algún otro motivo para permanecer internado.

Controles a realizar luego del alta del trasplante.

Luego de ser dado de alta, en necesario continuar el control en forma periódica. El médico realizará una evaluación completa, y sugerirá los estudios a realizar.

Al concluir la lectura de estas consideraciones tendrá aclaradas algunas dudas sobre el procedimiento, pero al mismo tiempo podrán surgirle nuevas preguntas.
Consulte a su médico para toda información adicional.
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